
Si hubo un cuerpo que hizo posible las asombrosas victorias del Ejército alemán durante los primeros años de la guerra, ese fue sin duda la Panzerwaffe. Las divisiones panzer se habían caracterizado por liderar todas las ofensivas alemanas, y de su velocidad, audacia y determinación dependió la victoria en cada campaña. A mediados de 1943 volvieron a ser las grandes protagonistas durante la operación Ciudadela, con la que se intentó entre otras cosas, volver a recuperar la iniciativa operacional. Tras la nueva derrota en Kursk las divisiones blindadas alemanas tuvieron que adaptarse a las nuevas circunstancias donde ya no eran ellos quienes marcaban los tiempos ni elegían el lugar del combate. De esta forma, a finales de 1943 en lugar de dirigirse hacia el «Schwerpunkt» de la ofensiva alemana, comenzaron a dirigirse únicamente a los lugares en los que su enemigo había roto el frente. Su nueva función les hizo pasar a ser conocidos como los «bomberos del frente». Como dicha función no tenía nada que ver con el papel para el que habían sido concebidas, su nueva situación requirió una importante modificación para adecuarse a la nueva realidad en el campo de batalla.
Llévate de regalo una réplica gigante a todo color (42x59cm) de un mapa de 1943 del área de Budapest por una cara y de un mapa de situación de enero de 1945 de la Wehrmacht por la otra para que puedas seguir las operaciones.
