A pesar de ello, el batallón cuadrado había cruzado con éxito el Bosque de Turingia en 72 horas y se había consolidado en su otra vertiente. La vanguardia de caballería del mariscal Murat trabó algunas escaramuzas el primer día con piquetes prusianos. Al anochecer del 8 de octubre, las vanguardias de las tres columnas principales habían llegado a sus lugares de parada previstos en Coburgo, Lobenstein y Münchberg respectivamente. Las dos primeras estaban a corta distancia de los bosques de Franconia, y la tercera (el IV Cuerpo de Soult) a punto de atravesarlos.

En la mañana del día 9 se encontró la primera oposición real cuando la caballería de Murat, unida a su debido tiempo al I Cuerpo de Bernadotte tras atravesar a marchas forzadas el Bosque de Turingia y cruzar la cuenca alta del río Saale, se tropezó con la fuerza de Tauenzien en las inmediaciones de Schleiz. Le siguió una acción protagonizada principalmente por elementos de caballería y dragones que forzó a prusianos y sajones a retirarse, abriendo así el camino de la columna francesa del centro hacia Auma y la distante Gera. Al anochecer, las dos columnas restantes habían llegado sin incidentes a Saalfeld (V Cuerpo de Lannes) y a Hof (IV Cuerpo de Soult), y tomado o tendido puentes sobre el curso alto del río Saale.
La confusión y los malentendidos sobre las intenciones galas continuaron acosando al alto mando prusiano. Ante las noticias de la acción de Schleiz, Hohenlohe había ordenado a su ejército que cruzase el curso medio del Saale y avanzase hacia Auma con el fin de prestar apoyo y reunirse con Tauenzien, cubierto por una acción dilatoria que debía librar el príncipe Luis Fernando. Pero el superior de Hohenlohe, Brunswick, canceló la maniobra con una contraorden y cambió el avance hacia Rudolstadt.
El príncipe Luis Fernando recibió instrucciones de replegarse a Rudolstadt y evitar la batalla en la medida de lo posible, pero esta nueva orden llegó demasiado tarde a su destinatario. Desde primeras horas del día 10, Lannes y el príncipe prusiano habían estado trabados en combate en las inmediaciones de Saalfeld. Los 14.000 efectivos franceses sobre el terreno (el VII Cuerpo de Augereau se había quedado atrás) derrotaron a sus 7.000 oponentes cuando el jefe de intendencia Guindet del 10.º de Húsares mató al príncipe Luis Fernando en un combate montado cuerpo a cuerpo. Este lance desencadenó un desastre que acabó con la huida de sus hombres, 2.700 bajas (incluidos 1.800 prisioneros) y la pérdida de 33 cañones, en comparación con las 172 bajas francesas entre muertos y heridos…
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