
Con la mejora de la visibilidad, nuestra artillería, lanzacohetes y cañones antiaéreos de 20 mm situados en Bolshoye Kropotovo y Maloye Kropotovo dispararon contra la masa enemiga. El resultado fue devastador. El general Metz, que ese día cumplía años, se hallaba entre los zapadores con los lanzacohetes. Los preparativos de las baterías de cohetes eran demasiado lentos para él. Discutió acerca del retraso con el jefe de la batería, un suboficial. Cuando se dispararon los cohetes y todo quedó envuelto en su humo negro, el general Metz murmuró al suboficial con su marcado acento bávaro: “Pedazo de alcornoque, has disparado demasiado corto, ¿no ves que la masa de caballos sigue avanzando?”. “Por supuesto, Herr general”, fue la respuesta, “¡pero los caballos ya no tienen jinetes!”. El general Metz lo confirmó con una rápida mirada a través de sus prismáticos. Entonces pidió a su mensajero que entregase al suboficial y a su dotación una botella de coñac de sus reservas para “fines especiales”».
De regalo una réplica gigante a todo color (42x59cm) de un mapa de situación de la Wehrmacht de 1942 del Saliente de Rzhev por una cara y del área geográfica de Rzhev por la otra para que puedas seguir las operaciones.
